Mostrando entradas con la etiqueta sistema digestivo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sistema digestivo. Mostrar todas las entradas

15 de septiembre de 2011

SISTEMA DIGESTIVO: Eliminación


El proceso de eliminación es simplemente la expulsión de los residuos de la digestión, las heces, del tracto digestivo. La formación de heces es la función principal del colon.
El acto de expulsar las heces se denomina defecación; ésta es un reflejo desencadenado por la estimulación de los receptores de la mucosa rectal. El recto suele estar vacío hasta que el peristaltismo de masa traslada el material fecal del colon al recto. Esto distiende el recto y produce el deseo de defecar. También estimula el peristaltismo colónico e inicia el reflejo de relajación del esfínter interno del ano.
Como consecuencia del deseo de defecar, pueden realizarse los esfuerzos voluntarios de tensión y relajación del esfínter anal externo. Nótese que se trata de un reflejo que sólo está en parte bajo el control voluntario. Si se inhibe voluntariamente, los receptores rectales empiezan pronto a deprimirse y la urgencia de defecar se pospone hasta horas después, cuando actúe nuevamente el peristaltismo de masa.

SISTEMA DIGESTIVO: Absorción


La absorción consiste en el paso de sustancias (alimentos digeridos, agua, sales y vitaminas) a través de la mucosa intestinal hasta la sangre o la linfa. La mayor parte de la absorción tiene lugar en el intestino delgado, donde existe una amplia superficie proporcionada por las vellosidades y microvellosidades que facilitan este proceso.
Mecanismos de absorción
La absorción de algunas sustancias, como el agua, es sencilla, se realiza por simple difusión u ósmosis. Sin embargo, la absorción de algunas sustancias depende de mecanismos más complejos. El sodio es un buen ejemplo de ello. Las células epiteliales que forman la pared exterior de las vellosidades bombean sodio constantemente desde la luz gastrointestinal (GI) hasta el ambiente interno a través de un complejo proceso denominado transporte activo secundario; este mecanismo mantiene una baja concentración de Na+ dentro de la célula. Así, el Na+ que está en la luz GI difunde hacia adentro de éstas células con Na+ bajo y lo hace mediante unos transportadores pasivos que existen en la superficie luminal de las células, siendo extraído de nuevo por bombas de transporte activo en la membrana basal celular. De hecho, el Na+ solo se mueve fuera de la luz GI porque está siendo bombeado desde el otro lado de las células intestinales.
Otro ejemplo de transporte complejo es el que se lleva a cabo con la glucosa. La glucosa es una molécula relativamente y no puede atravesar la membrana del borde en cepillo de la célula de la mucosa intestinal. Aparte de su tamaño físico, la naturaleza lipídica de la membrana celular representa otra barrera par la absorción de glucosa. Sólo las moléculas solubles en lípidos del tamaño de la glucosa pueden atravesar libremente la barrera lipídica celular; dado que la glucosa es demasiado grande y su naturaleza es hidrofílica, debe atravesar la membrana unida a un transportador para entrar en la célula. Se piensa que los aminoácidos y otros compuestos son absorbidos mediante un mecanismo de transporte activo secundario.
Los ácidos grasos y los monoglicéridos (producto de la digestión de las grasas) y el colesterol son transportados con la ayuda de las sales biliares desde la luz intestinal hasta las células absortivas de las vellosidades. Las sales biliares forman esferas llamadas micelas que rodean los lípidos haciéndolos temporalmente solubles en agua. Cuando las micelas se aproximan al borde en cepillo de las células absortivas, los lípidos se liberan para pasar a través de la membrana celular (puesto que su bicapa lipídica es receptiva a los lípidos) por simple difusión. Una vez dentro de la célula, los ácidos grasos son rápidamente reunidos con los monoglicéridos para formar triglicéridos. El paso final en el transporte de los lípidos en el intestino es la formación de quilomicrones, compuestos fundamentalmente de grasas neutras y algo de colesterol cubiertos por una delicada envoltura proteica. Esta importante envoltura permite a las grasas ser transportadas a través de la linfa al torrente sanguíneo.
Las vitaminas A, D, E y K (liposolubles) también dependen de las sales biliares para su absorción. Algunas vitaminas hidrosolubles, como las del grupo B, son lo suficientemente pequeñas para ser absorbidas por simple difusión; sin embargo, la mayoría necesita un transportador.
La comida no pasa directamente a la circulación general después de la absorción. En lugar de ello, viaja primero por el sistema porta hepático hasta el hígado. Después de la absorción, la sangre que entra en el hígado vía vena porta contiene concentraciones de glucosa, aminoácidos y grasas mayores que la que lo abandona vía vena hepática hacia la circulación sistémica.


29 de junio de 2011

SISTEMA DIGESTIVO: ANATOMÍA (1° PARTE)


El tracto digestivo y los órganos accesorios se encargan de modificar la composición química y el estado físico de los nutrientes para que las células del organismo puedan absorberlos y utilizarlos. El material de los alimentos ingeridos que no puede convertirse en una forma absorbible se transforma en material de desecho (heces), que es eliminado del organismo.
El proceso de transformar la composición química y física de los alimentos para que puedan ser absorbidos y utilizados por las células del organismo (conocido como digestión) es la función del sistema digestivo.

Órganos de la digestión
Los principales órganos del sistema digestivo forman un tubo a lo largo de todas las cavidades ventrales del cuerpo. Está abierto en ambos extremos. Este tubo se conoce por lo general como tubo digestivo o tracto gastrointestinal.
Segmentos del tracto gastrointestinal
Órganos accesorios
Boca
Orofaringe
Esófago
Estómago
Intestino delgado
-        -  Duodeno
-        -  Yeyuno
-        -  Íleon
Intestino grueso
-        - Ciego
-         - Colon
-- Ascendente
-- Transverso
-- Descendente
-- Sigmoideo
Recto
Conducto anal
Glándulas salivares
-          Parótidas
-          Submandibulares
-          Sublinguales
Lengua
Dientes
Hígado
Vesícula biliar
Páncreas
Apéndice vermiforme

Pared del tracto gastrointestinal
El tracto gastrointestinal es esencialmente un tubo con paredes tapizadas por cuatro capas de tejido: un revestimiento mucoso, una capa submucosa de tejido conectivo en el que están embebidos los principales vasos sanguíneos del tracto, una capa muscular y una fibroserosa.
 
Boca
También recibe el nombre de cavidad oral, está formada por las siguientes estructuras: los labios, que forman el límite anterior de la cavidad bucal, los carrillos (paredes laterales), la lengua y sus músculos (suelo), y los paladares duro y blando (techo).
Glándulas salivares
Tres pares de glándulas tubuloalveolares, parótidas, submandibulares y sublinguales, secretan una gran cantidad (aproximadamente 1 litro) de la saliva producida cada día. La secreción de estas glándulas es importante para la higiene  y el bienestar de los tejidos bucales; se localizan fuera del tubo digestivo y vierten sus secreciones exocrinas mediante conductos en la luz del tracto.
Parótidas: tienen forma piramidal y son las más grandes de las glándulas salivares pares. Producen un tipo acuoso, o seroso de saliva que contiene enzimas, pero no moco.
Submandibulares: contienen elementos productores de moco y sustancia serosa (enzimas). Tienen forma irregular y el tamaño aproximado de una nuez. Los conductos de las glándulas submandibulares (conductos de Wharton) se abren en la boca a cada lado del frenillo lingual.
Sublinguales: son las más pequeñas de las glándulas salivares; cada una de éstas tiene de 8 a 20 conductos de drenaje (conductos de Rivinus) que se abren en el suelo de la boca. A diferencia de las otras glándulas salivares, las sublinguales sólo producen saliva mucosa.
 Dientes
Son los órganos de la masticación; están diseñados para cortar, rasgar y triturar la comida ingerida para que ésta pueda mezclarse con la saliva y ser tragada. Durante el acto de la masticación, la comida es fragmentada en pequeños trozos, con lo que se consigue aumentar la superficie sobre la que pueden actuar las enzimas.
Un diente típico puede dividirse en tres partes principales: corona, cuello y raíz. La corona es la parte expuesta del diente, está recubierta de esmalte. El cuello del diente es la porción más estrecha y está rodeado por las encías. La raíz encaja en los maxilares superior e inferior, no está anclada rígidamente mediante el cemento al proceso alveolar, sino que está suspendida en la cuenca mediante la membrana periodontal.
Además del esmalte, la cobertura externa de cada diente se compone de dos tejidos adicionales, la dentina y el cemento. La dentina forma la mayor parte de la envoltura del diente. Está cubierta por cemento en el cuello y la raíz. La dentina contiene la cavidad pulpar, que está formada por tejido conectivo, vasos sanguíneos y nervios sensitivos.
Nombre de los dientes
Número por mandíbula (en adultos)
Incisivos centrales
Incisivos laterales
Caninos
Premolares
Primeros molares
Segundos molares
Terceros molares (muela de juicio)
2
2
2
4
2
2
2
Total por maxilar
16
Totales
32

 Faringe
Es una estructura con forma de tubo de unos 12,5cm de longitud, que se extiende desde la base del cráneo al esófago, justo delante de las vértebras cervicales.
Desde el punto de vista anatómico, se divide en 3 regiones: nasofaringe (desde las narinas posteriores hasta el paladar blando), orofaringe (localizada detrás de la boca, entre el paladar blando arriba y el hueso hioides abajo) y laringofaringe (desde el hueso hioides hasta su terminación en el esófago).

 Esófago
Tubo colapsable de unos 25cm de longitud que se extiende desde la faringe hasta el estómago. Está situado posteriormente a la tráquea y al corazón. Es el primer segmento del tubo digestivo propiamente dicho y se pueden identificar en él las cuatro capas que forman la pared de los órganos del tracto gastrointestinal.
El esófago suele estar aplanado, por lo que no existe prácticamente luz en estado de reposo.
Las capas circular interna y longitudinal externa de la muscular son estriadas (voluntarias) en el tercio superior del tubo, mixtas (estriadas y lisas) en el tercio medio y lisas (involuntarias) en el inferior.
 
Estómago
Posee forma de letra jota y se encuentra ubicado en la parte superior de la cavidad abdominal por debajo del hígado y del diafragma, con aproximadamente cinco sextas partes de su masa a la izquierda de la línea media. En otras palabras, se dice que se encuentra en el epigastrio y el hipocondrio izquierdo.
Las tres divisiones del estómago son fundus, cuerpo y píloro. El fundus es la porción grande que existe a la izquierda y por encima de la apertura del esófago en el estómago; el cuerpo es la parte central del estómago y el píloro la parte inferior.
La curva formada por la superficie superior derecha del estómago se conoce como curvatura menor  la formada por la superficie inferior izquierda se denomina curvatura mayor.
El cardias es un estrechamiento situado en la apertura superior del estómago; el esfínter pilórico controla la apertura de la porción pilórica del estómago a la primera parte del intestino delgado.
El revestimiento epitelial del estómago se dispone formando rugosidades, denominadas pliegues gástricos, y está marcado por unas depresiones llamadas fosetas gástricas. Por debajo de éstas se encuentran las glándulas gástricas, localizadas sobre todo en el fundus y en el cuerpo del estómago. Las glándulas secretan la mayor parte del jugo digestivo, un líquido mucoso que contiene enzimas digestivas y ácido clorhídrico.
La musculatura de la pared gástrica está formada por músculos longitudinales y circulares, así como por una capa adicional subyacente oblicua; esta disposición entrelazada de las fibras musculares lisas proporciona al estómago la capacidad de contraerse fuertemente en muchos ángulos, con lo que hace aún más eficaz la acción de mezcla de este órgano.
Funciones del estómago:
- Sirve como reservorio.
- Secreta jugo gástrico.
- Mueve los alimentos rompiéndolos en pequeñas partículas y mezclándolas con el juego gástrico.
- Absorbe una cantidad limitada de agua, alcohol y ciertos fármacos.
- Produce la gastrina, que colabora con la regulación de las funciones digestivas.
- Destruye bacterias patógenas ingerida con la comida o con el moco del tracto respiratorio.