15 de septiembre de 2011

SISTEMA DIGESTIVO: Control de la secreción de glándulas digestivas


Las glándulas digestivas exocrinas comienzan a secretar cuando existe comida en el tracto digestivo o cuando ésta se ve, huele o imagina.
- Secreción salivar: La secreción de saliva está controlada por mecanismos reflejos. Los estímulos químicos, mecánicos, olfativos y visuales inician los impulsos aferentes a los centros del tronco del encéfalo, que envían a su vez impulsos eferentes a nuestras glándulas salivares, estimulándolas.
- Secreción gástrica: El estímulo de la secreción del jugo gástrico tiene lugar en tres fases controladas por mecanismos reflejos y químicos. Dado que el estímulo que activa estos mecanismos nace en la cabeza, estómago e intestinos, las tres fases se conocen como fase cefálica, fase gástrica y fase intestinal, respectivamente.
Fase cefálica: se la conoce también como fase psíquica, ya que son factores mentales los que activan el mecanismo; los pensamientos de una comida agradable activan los centros de control en el bulbo raquídeo desde los que las fibras parasimpáticas del nervio vago conducen los impulsos eferentes hasta las glándulas gástricas. Los impulsos del nervio vago también estimulan la producción de gastrina. La gastrina estimula la secreción gástrica, prolongando e intensificando la respuesta.
Fase gástrica: los productos de la digestión proteica de los alimentos que han alcanzado la porción pilórica del estómago estimulan su mucosa para liberar gastrina a la sangre en los capilares del estómago. Cuando ésta circula hasta las glándulas gástricas, la gastrina acelera su secreción de jugo gástrico, que tiene un alto contenido en pepsinógeno y ácido clorhídrico. Esto parece ser un mecanismo que asegura que, cuando la comida esté en el estómago, habrá enzimas suficientes para digerirla. La liberación de gastrina también es estimulada por la distensión gástrica (causada por la presencia de alimento), la que activa los reflejos locales y parasimpáticos en el píloro.
Fase intestinal: diferentes mecanismos parecen ajustarse a la secreción de jugo gástrico a medida que el alimento llega y pasa a través del tracto gastrointestinal. Los experimentos demuestran que las secreciones gástricas se inhiben cuando el alimento, que contiene grasas, carbohidratos y ácido (pH bajo), aparece en el duodeno. Es posible que ocurra por medio de reflejos endócrinos mediados por las hormonas péptido inhibidor gástrico (GIP), secretina, CCK y tal vez algunas más. Estas hormonas son secretadas por células endócrinas de la mucosa duodenal. La secreción gástrica también se puede inhibir por el reflejo enterogástrico parasimpático; así como este reflejo inhibe la motilidad gástrica a medida que la comida comienza  a llenar el duodeno, también puede inhibir la secreción gástrica.
- Secreción pancreática: la secretina estimula la producción del líquido pancreático, pobre en enzimas pero rico en bicarbonato (HCO3-). Este líquido alcalino neutraliza el ácido (alimento) que entra en el duodeno. Como es de esperar, la presencia de ácido en el duodeno es el más potente estimulador de la secretina.
La otra hormona intestinal, conocida como colecistoquinina-pan-creozimina (CCK), es una sustancia química con diversas funciones importantes: 1) hace que el páncreas incremente sus secreciones exocrinas ricas en enzimas; 2) se opone a la influencia de la gastrina sobre las células parietales gástricas, inhibiendo así la secreción de ClH por el estómago, y 3) estimula también la contracción de la vesícula biliar para que la bilis pueda pasar al duodeno.
- Secreción biliar: la bilis se secreta continuamente por el hígado y se almacena en la vesícula biliar hasta que se necesita en el duodeno; las hormonas secretina y CCK estimulan la eyección de bilis por parte de la vesícula biliar.
- Secreción intestinal: se sabe relativamente poco acerca de la regulación de las secreciones exocrinas intestinales. Algunos hechos sugieren que la mucosa intestinal, estimulada por el ácido clorhídrico y los productos alimenticios, libera hormonas a la sangre, incluyendo el péptido intestinal vasoactivo (VIP), que aumenta la producción de jugo intestinal. Las secreciones intestinales contienen bicarbonato, que junto con el bicarbonato pancreático, neutraliza el ácido del estómago. La secreción de bicarbonato se regula posiblemente por un reflejo sensible a cambios en el pH del alimento semidigerido. Se supone que ciertos mecanismos nerviosos ayudan a controlar la secreción del jugo intestinal.

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